La humedad

Pese a su importancia, el agua es un componente minoritario de la atmósfera, pues apenas  supone un 0,4 % de su volumen, y su distribución es muy irregular. 

La humedad del aire es muy diferente según se trate de distintos lugares de la superficie terrestre, y –como sabemos- depende también de la estación del año y la situación atmosférica, es decir, del clima general y local. 


Condensación del agua en los cañones del Sil

Humedad relativa y absoluta

La humedad del aire puede aumentar hasta un límite en el que el agua condensará y precipitará: esta medida es el punto de saturación y señala un 100 % de humedad relativa, pues es una cantidad de agua que varía en función de la temperatura y la presión atmosférica

A la cantidad de agua medida en gramos por metro cúbico -en el sistema métrico decimal- se le conoce como humedad absoluta.

A presión constante, cuanto más alta sea la temperatura mayor es la cantidad de agua que un volumen de aire puede contener. Así, a -20 º C, bastan 0,6 g/m3 de agua para alcanzar una humedad relativa del 100 %, mientras que a 30 º C, se necesitan  30,4 g/m3 para alcanzar la saturación.