Buscando respuestas

En el siglo VI antes de nuestra Era, los filósofos jonios comenzaron una aventura intelectual de la que es tributario el mundo en el que vivimos, y que está íntimamente ligada al agua. Estos griegos que poblaban la actual costa oeste de Turquía quisieron alcanzar el conocimiento del cosmos a través de la observación crítica de la naturaleza, y en esta ambición, en la búsqueda de los elementos fundamentales con que el universo estaba construido, establecieron los fundamentos del conocimiento científico.

El primero de estos jonios fue Tales de Mileto, el primero de los Siete Sabios de Grecia. Tales encontró en el agua, en la capacidad de lo húmedo de vivificar y cambiar la naturaleza de las cosas y en lo líquido, en su permanente movimiento y su informe unidad, el principio de todas las cosas.

Tales de Mileto y Empédocles


Tras Tales, otros filósofos usaron el fuego, la tierra o el aire como las cualidades que les permitían explicar el mundo, y finalmente Empédocles, en el siglo V a de Cristo, elaboró una síntesis de todas ellas en la teoría de las cuatro raíces.