Cosmética termal

La cosmética termal, cuyo principio activo son las propiedades del agua mineromedicinal, aporta numerosos beneficios para la piel. En espacios reducidos podemos obtener aguas muy diferentes, ya que en un mismo punto pueden confluir aguas de flujos de muy distintas procedencias, dependiendo de la composición tectónica del subsuelo, fracturas o actividad volcánica. Cada uno de estos flujos subterráneos tiene unas propiedades características que dependen de la geología del terreno, pero también de su propio discurrir, más o menos profundo y más o menos rápido, que normalmente se mide en decenas de años aunque pruebas realizadas en determinados lugares han llegado a establecer flujos de más de un siglo.  

Los componentes del agua son analizados y combinados con otros elementos externos, para completar los beneficios y asegurar que sus propiedades se mantienen. El agua mineromedicinal es captada en una cantidad suficiente para la fabricación de los cosméticos, conforme solicita el laboratorio. El proceso de captación es realizado en manantiales de los balnearios, con la atención y el cuidado debido para no alterar la composición del agua, que es envasada en recipientes especiales para el transporte. El agua es transportada al laboratorio, donde empieza el proceso de fabricación del cosmético.

El resultado de todo este proceso es un cosmético de alta calidad, que lleva en su composición las propiedades terapéuticas del agua mineromedicinal del balneario, lo que le confiere una personalidad única en el mercado.

De los 98 balnearios identificados en España 36 poseen su propia línea de cosmética termal, Galicia es la comunidad con más balnearios con línea de cosmética termal propia (seis).

Uno de los más importantes es el Balneario de Mondariz que elige las aguas mineromedicinales del manantial de SABAJANES, conocido también  como “AUGAS DE ERMELO”;  un manantial de aguas sulfuradas que emana a 17.5 º C, con un caudal abundante (1.100 l/hora) y con una composición altamente beneficiosa para el tejido cutáneo (contiene azufre: un exfoliante natural de la piel; hierro: astringente y regenerante para la piel; calcio: protector frente a las radiaciones solares, etc…) pero sobre todo porque las aguas sulfuradas desde siempre han sido “milagrosas” ante cualquier problema de piel. Ya en guías de aguas mineromedicinales del año 1948- 57 se hablaba de este tipo de aguas, como las más beneficiosas para la piel.

Las aguas de Sabajanes aportan a la cosmética de Mondariz principios activos de forma natural, muy difíciles de reproducir artificialmente. La recolección de esta agua es totalmente manual, se accede al manantial (caminando) que se encuentra en medio de un bosque de difícil acceso, se procede al llenado de garrafas de agua (especiales para tal efecto) y posteriormente se procede al envío de esta agua al laboratorio.


Fuente de Sabajanes