El agua como ingrediente cosmético

El agua más común lava la suciedad de nuestro cuerpo e hidrata nuestra piel. Es por tanto el agente básico de la higiene y cuidado del cuerpo humano. Pero más allá de sus beneficios físicos inmediatos y mesurables, el baño proporciona unos beneficios emocionales incuestionables aunque mucho más difíciles de medir. 


Este poder profiláctico y regenerador es tan potente que el baño por agua es el símbolo universal de la sanación espiritual y física del hombre: la ablución musulmana, la inmersión bautismal cristiana o el baño ritual hindú son algunos de las manifestaciones religiosas más conocidas de una práctica generalizada que reconoce en el lavado del cuerpo y el baño una de las experiencias más beneficiosas y reconfortantes de la existencia.

La ciencia cosmética se ocupa de la investigación y desarrollo de las técnicas de cuidado corporal basadas en el lavado e inmersión en agua con utilidad estética, incluyendo aquellas que cuidan los aspectos sicosociales, siempre dentro de los parámetros de la salubridad. 


Cosmética termal

La efectividad cosméticas de las terapias termales y su creciente popularidad animaron a los balnearios a crear productos cosméticos a partir de los extractos de aguas y lodos termales aplicados en sus establecimientos, llegando algunos de ellos –sobre todo franceses- a constituirse como marcas cosméticas de relvancia mundial, como Vichy, Avène, La Roche o Eau Thermale. En España, Mondariz, La Toja -sin duda una de las marcas más conocida y tradicional- aunque en la actualidad el aprovechamiento o una treintena de balnearios españoles tienen ya su propia línea de cosmética termal. 


Marca de cosméticos francesa basada en agua termal


Marca de cosméticos española basada en agua termal