El envase del agua

El agua mineral se comercializa mayoritariamente en envases de vídrio y tereftalato de polietileno, más conocido como PET. Ambos son materiales reciclables, aunque sólo los envases de vídrio son reutilizables.

El vídrio común –cuyo origen se remonta a la civilización egípcia- es un compuesto formado en su mayor parte por sílice –la composición del mineral cuarzo- pero en estado amorfo y mezclado con menores proporciones de sales de sodio, calcio y otros elementos que le confieren propiedades particulares, como pueden ser mayor dureza, maleabilidad o menor punto de fusión.


El PET es un polímero plástico inventado en 1941 como sustituto artificial del algodón para fabricar fibras sintéticas y que no fue empleado como embalaje alimentario hasta una década más tarde. A mediados de la década de 1970 comenzó a generalizarse su uso para el envasado de agua para desplazar pronto al vidrio como material de embotellado del agua mineral más corriente. 


En los últimos años, la revaloración de las aguas minerales como parte de una alimentación sana y de calidad y el deseo de destacar y diferenciar los aspectos más distintivos de cada manantial han llevado a los productores a cuidar los aspectos estéticos del envasado del agua mineral, tanto en PET como, sobre todo, en vídrio, siendo cada vez más comunes y reconocibles las diferentes aguas minerales del mercado por sus inconfundibles diseños.