Jardines y bosques de agua


Nenúfares y papiro del Nilo. Egipto.
La inundación anual del valle del Nilo que regaba y fertilizaba estas tierras desérticas determinaba la vida de este gran oasis egipcio.   En su precioso estilo naturalista, los frescos y jeroglíficos egipcios nos han legado innumerables  registros de la belleza y exuberancia de este gran jardín que es el valle del Nilo, de las flores, plantas, aves, peces y reptiles que poblaban las aguas y riberas del gran río.  
 
Selva de Iquitos, Perú. Cuenca del Amazonas.  
Es un puerto fluvial de casi medio millón de habitantes en la cuenca alta del río Amazonas, en Perú.   Entre las principales atracciones se encuentran los paseos en barca y destaca el nenúfar Victoria Regia, cuyas hojas alcanzan los dos metros de diámetro y pueden soportar el peso de un niño.
 
El jardín del Edén. 
Las marismas del Tigris y el Éufrates, entre Irán e Iraq, es el lugar en el que muchos han querido ver el mítico Jardín del Edén que relata el libro del Génesis.  Este humedal –el mayor de todo Oriente Medio-, fue deliberadamente desecado de forma dramática en las últimas décadas.  

El Mar de los Sargazos. Atlántico occidental.  
Es una zona de calmas en el Atlántico oriental donde proliferan algas flotantes –los sargazos- que constituyen enormes masas vegetales entrelazadas a modo de bosque marino. Ya descubiertas y registradas por Cristóbal Colón en sus viajes de regreso de América.  

Bosques de mejillones.  Galicia.  
Este bosque submarino es artificial, son las plataformas en las que se cultiva el mejillón en las rías gallegas. En realidad, este es un bosque animal, pues junto al mejillón en las cuerdas crecen ascidias, balánidos, esponjas, gasteropodos y peces encuentran aquí protección y alimento.

Pantano Atchafalaya, Lousiana. USA.
El mayor pantano de los EEUU, en el delta del Mississippi, con unos 2.400 km2 de superficie, ofrece una gran variedad de biotopos palustres conforme sus aguas  pasan de dulce a salobre.

El Pantanal. Brasil. 
Situado entre Brasil, Paraquay y Bolivia, es una gigantesca zona inundable. Los botánicos han identificado miles de especies vegetales, la mayor variedad de flora acuática del planeta, seiscientos cincuenta especies distintas de aves tropicales y se encuentran especies tan emblemáticas como la anaconda, el yacaré, el jaguar, el pecarí, el tapir o el oso hormiguero gigante.  

Bosques de Kelp gigante. Nueva Zelanda. 
Las plantas de kelp gigante pueden llegar a medir 50 metros de largo y crecer más de medio metro en un solo día. En la actualidad se valora su extracción para fabricar biodiesel.  

Manglar de Bugtongbato-Naisud. Filipinas. 
Es un bosque característico de las costas tropicales formado por especies arbóreas adaptadas a las aguas salobres del océano. Crecen sobre fondos arenosos o fangosos de poca profundidad   10.-Arrozales de Yuanyang. Yunnan. China.  Al sur de China, con un tamaño similar al de Alemania , constituyen uno de los paisajes artificiales más bellos de la Tierra.  

Bosques de plancton en los vórtices oceánicos. 
El fitoplacton oceánico es la principal fuente de oxígeno de la atmósfera, no tanto los grandes bosques continentales. Se encuentran en zonas de turbulencias, remolinos o vórtices que se generan cuando se unen y mezclan dos corrientes de agua oceánica.   

Humedales artificiales.
Los humedales naturales tienen efectos sobre la calidad de las aguas ahora se están utilizando los humedales artificiales con plantas seleccionadas y sistemas hidráulicos de diseño en todo el planeta.