Sequía e inundaciones

En muchos lugares de la Tierra, sequía e inundaciones son las dos caras de una misma moneda. En buena parte del sur de Asia, por ejemplo los monzones descargan miles de litros por metro cuadrado en unas pocas semanas. Lo mismo ocurre en las sabanas africanas o diversas zonas de Sudamérica, como el Matto Grosso. En estas zonas, muchos aparentes desastres naturales son en realidad consecuencias de la irresponsable actividad humana, que alteran las condiciones del medio e ignoran que las fluctuaciones de los ciclos naturales se mueven en períodos que van de décadas hasta centurias e incluso milenios.

El desierto más húmedo del mundo

En Cherrapundji, India, donde las lluvias del monzón pueden alcanzar la increíble cantidad de 20.000 litros anuales, la tala indiscriminada de la vegetación arbórea ha favorecido la erosión e impide hoy que este agua pase al subsuelo, perdiéndose rápidamente en forma de escorrentía, con lo que la disponibilidad de agua en la estación seca se ha reducido drásticamente, una aridez que sufren los ecosistemas y la población humana.